Aurora enfrenta la realidad de su matrimonio fallido tras siete años, donde su esposo Felipe ha estado más cerca de otra mujer, Sofía. Decidida, habla con él sobre el divorcio, decisión que ambos aceptan porque ninguno quiere vivir con alguien a quien ya no ama. Mientras tanto, Aurora conversa con su padre, quien intenta tranquilizarla y le revela que la organización está formando un último grupo para la Frontera Occidental. Ha solicitado unirse al equipo médico y partirán en once días, dejando en suspenso cómo afectará este cambio a su situación personal.