Beatriz enfrenta el desprecio de una mujer que la llama convicta y cuestiona su matrimonio con un hombre de la familia Acosta. A pesar de la confrontación, Beatriz se muestra decidida y acepta someterse a la ceremonia con su prometido. La mujer critica que una exconvicta no puede dar prestigio a la familia, pero Beatriz mantiene la calma mientras espera el próximo encuentro con los Acosta para firmar el acta. El episodio termina con la llegada inminente de la familia, dejando la tensión abierta sobre la aceptación de Beatriz y su lugar en la familia Acosta.