Durante la preparación para despegar, una mujer desafía al piloto y a la tripulación tratando de detener el vuelo. A pesar de ser advertida que viola el protocolo, ella insiste en posponerlo para evitar que un pasajero sea reubicado, revelando una trampa planeada junto a Benjamín. Finalmente, logra comunicarse con la torre de control y detienen el despegue justo a tiempo. Sin embargo, esta acción provoca la ira de sus compañeros, quienes temen la suspensión, aunque ella se responsabiliza porque así salvaron a un paciente que necesitaba cirugía urgente. La situación queda tensa mientras esperan las consecuencias con la llegada del gerente.