Un hombre llega a una mesa de apuestas para intentar recuperar el dinero que su hijo perdió jugando póker. A pesar de la oposición de su hijo, quien insiste en que el dinero es para su jubilación, el hombre apuesta 20,000 dólares. Mientras juega, observa las técnicas y tácticas de los tramposos en el juego, descubriendo que los otros jugadores trabajan en equipo y usan habilidades que él considera inferiores. El episodio termina con él tomando conciencia del nivel real de sus oponentes, dejando en duda si logrará su objetivo y qué consecuencias enfrentará.