Vali enfrenta acusaciones de su familia tras descubrir que está embarazada, lo que desata agresiones y rechazo por haber quedado embarazada sin estar casada. Su tía la culpa y la maltrata, mientras su padre y otra mujer deciden que debe irse a vivir al viejo establo de su abuela en las montañas para mantenerla apartada. En paralelo, una mujer en la calle comienza un parto inesperado, causando alarma en los transeúntes que intentan ayudar llamando a una ambulancia. El episodio cierra con la incertidumbre del nacimiento fuera de control mientras Vali debe enfrentar su nueva situación y exclusión.