En este episodio, Vali descubre que su hijo ha sido llevado por otras personas, quienes insisten en que se case con Julián Pérez, viudo con problemas mentales, para que pueda cuidar al niño. A pesar de su negativa firme y de afirmar que criará a su hijo sola, Vali enfrenta presiones por su discapacidad y la aparente falta de alternativas para mantenerlo. Le advierten que sin casarse, seguirá viviendo en la pobreza y que Julián, aunque mayor y con dificultades, tiene un subsidio que podría ayudar. El episodio termina con una amenaza velada: mientras no acepte casarse, ellos retendrán a su hijo, dejando a Vali en un dilema angustiante.