En este episodio, Yuna confronta a Simón sobre la responsabilidad de romper un jarrón de porcelana y la desaparición de un brazalete, duda entre culpar a Sergio o Simón, mientras la familia muestra rechazo hacia Sergio, a quien consideran un problema por sus trampas escolares. Simón insiste en que Sergio no actuó con mala intención, pero hay presión para que Sergio enfrente las consecuencias de sus errores. Paralelamente, en la empresa familiar, enfrentan un caso de vino adulterado que pone en riesgo un contrato importante y ordenan seguir a Sergio para monitorear sus movimientos, dejando abierta la tensión sobre su destino inmediato.