Un niño llamado Mateo aparece perdido y una mujer intenta llevarlo de regreso a casa, asegurándole que su familia lo está buscando y debe regresar. A pesar de su resistencia, Mateo finalmente parece aceptar la ayuda. Mientras tanto, la mujer recibe una reprimenda sobre su aspecto, le dicen que debe arreglarse para poder cuidar adecuadamente a Victoria y evitar que el entorno se ensucie. Al final, la mujer reconoce que la voz o situación le resulta familiar, lo que insinúa un vínculo o revelación importante que aún no se resuelve.