Un hombre intenta vender antigüedades en la casa de Elena, pero es recibido con escepticismo y burlas por parte de ella y otra mujer llamada Ana, que lo menosprecian por su pasado y lo llaman inútil. Surge una apuesta: si la antigüedad es auténtica, Ana tendrá que interesarse en él, y si es falsa, deberá alejarse de Elena para siempre. Para sorpresa de todos, la pieza resulta ser genuina, lo que cambia drásticamente la dinámica entre ellos y deja abierta la incógnita sobre los próximos pasos de cada uno.