Manu enfrenta la repentina frialdad de su abuela, quien lo presiona duramente para que aprenda a cocinar y contribuir en las tareas para sobrevivir al invierno. Ella lo exige sin mostrar compasión, mientras Manu sufre en silencio. En paralelo, Manu rechaza con miedo una operación que podría curar su enfermedad, temeroso de morir en el quirófano. Su familia insiste en que coopere con los médicos, pero él se resiste. El episodio culmina con un firme compromiso familiar de no rendirse, dejando en suspenso la decisión de Manu sobre la cirugía y el futuro de su salud.