Manu, un joven de la ciudad, ha sido llevado al campo por su madre para recuperarse tras un episodio en el que casi se ahoga al nadar en un río donde está prohibido hacerlo por los peligros que conlleva. A pesar de las advertencias de un hombre del pueblo sobre las normas y los riesgos, Manu comienza a adaptarse, saliendo a pasear y cumpliendo tareas para su abuela, quien con firmeza le exige que obedezca sin cuestionar. Sin embargo, la insistencia en traer más verduras del monte genera tensiones, revelando la preocupación de la abuela por el futuro si algo le llegara a pasar.