Javier enfrenta a Elena, acusándola de que su padre mató al suyo, mientras ella clama que su padre es inocente. Javier le advierte que sufrirá por la supuesta culpa familiar y amenaza con hacerla pagar, llevando la confrontación a un punto extremo. Elena suplica por su vida, pero Javier no cede y la deja en una situación peligrosa, declarando que nunca tendrá una vida feliz. El episodio termina con Javier firme en su venganza, dejando el futuro de Elena incierto y marcado por esta amenaza inminente.