La investigación se intensifica tras descubrirse que Iris Hernández, la madrastra, entregó dinero a un trabajador del hotel. Mientras se busca a una mujer llamada señora Sánchez vinculada al caso, el aniversario del fallecimiento del expresidente provoca una presión adicional. El jefe ordena preparar un coche para dirigirse al hospital psiquiátrico de la ciudad San Diego, donde se reencuentra con una mujer llamada Elena. La visita genera tensión e inquietud, dejando en suspenso las intenciones y acciones que tomarán en este entorno hospitalario.