Luna acusa a Samuel de haber planeado asesinarla, lo que desata una confrontación intensa entre ellos. Samuel asume la culpa, preocupado por las repercusiones tras confesar su amor, lo que ha enfadado a Isabel. Isabel enfrenta a Luna, advirtiéndole que se ha cruzado una línea y promete ajustar cuentas. Luna, dolida y desafiante, admite querer molestar a Samuel con su amor no correspondido. El episodio culmina con Samuel expresando odio hacia Luna y deseando que desaparezca para siempre, dejando en suspenso la relación entre ambos y el peligro que esto implica.