Luna enfrenta una cuenta regresiva de cuatro días para lograr que Samu confiese que la ama, pero su pasado oscuro amenaza con destruir sus planes. Una mujer la confronta, acusándola de haber causado el estado vegetativo de Samu al forzar a su abuela a darle dinero. Luna propone un ultimátum: un millón para abandonar a Samu y desaparecer. Obligan a Luna a acompañar a Samu a una subasta con la amenaza de revelar una supuesta agresión contra alguien. Al final, Luna cede, pero la verdadera tensión estalla cuando alguien es arrestado inesperadamente.