Yara llega sin avisar a la casa de su madre, cuestionando por qué Elena llama papá a un hombre que no reconocía como tal. Su madre revela que, por necesidades, dijo públicamente que Amaya es su esposa y Elena su hija, ocultando la verdad. Yara descubre contradicciones en las cartas anteriores sobre la supuesta pobreza y enfermedad de Amaya y Elena, y nota que su madre y el hombre viven con comodidad. Cuando enfrenta a su madre, esta la rechaza y le ordena irse, mientras Yara decide buscar a la mujer que la acogió antes, lo que la lleva a un encuentro inesperado con el General García.