En este episodio, Álvaro acaba de superar la prueba para convertirse en general espectral, reconocido por su entrenador directo. Sin embargo, un grupo de jóvenes sin guía enfrenta la dura realidad al ser advertidos de que pocos sobreviven al rango de mariscal. Natalia, la prodigio familiar, entra en acción enfrentándose a un espectro encapuchado en una prueba que representa el honor de su familia. Controlando hábilmente al espectro, logra vencerlo en 17 rondas, marcando un notable puesto 17 en el ranking, aunque lamenta perder tiempo con otro competidor. La tensión aumenta mientras otro participante se prepara para intentarlo, dejando en suspenso el resultado de la siguiente prueba.