Paloma trabaja medio tiempo en una cafetería escolar donde la tratan con cierto desdén, especialmente por Emilio, otro estudiante becado, que evita hablar con ella. Unos comentarios evidencian que Paloma le transfirió un dólar a Emilio, lo que genera burlas entre otros estudiantes. Aunque Emilio debería enfadarse, se ve obligado a tolerar la situación por las circunstancias de ambas. Paloma recibe una ración extra para empleados, pero cuando intenta quedarse, le piden que se vaya de forma brusca. El episodio termina con un momento de confrontación que deja en suspense la reacción de Paloma.