Bianca llega visiblemente lastimada y acusa a Mónica de haberla atacado por miedo a que reclamara su herencia. En medio de la acusación, el tío interviene, enfrentando a Mónica y exigiendo que el incidente no se revele a la familia Pérez. Mientras Bianca decide dejar la casa para ser independiente, el tío promete detener cualquier daño futuro y protegerla. Al cierre del episodio, se anuncia la visita a la mansión familiar y la búsqueda de la persona involucrada en el intento de drogar a Bianca, dejando abiertas las consecuencias inmediatas de estos conflictos familiares.