Mientras pasan la noche juntos, Bianca comienza a sentirse repentinamente mal, causando preocupación en Franco. Al llegar el padre de Franco, la tensión crece porque Bianca parece intimidada por su presencia imponente. Durante la conversación, surge una incómoda reflexión sobre la relación entre Franco y Bianca, y él se aleja para atender una llamada de trabajo, dejando a Bianca preocupada al descubrir que el hombre autoritario que la asustó es el padre de Franco. El episodio termina con Bianca dudando sobre el futuro de su relación tras este encuentro inesperado.