¿Puede una boda sellada con un papel cambiar el destino de un pueblo? Ella, recién casada —"Ya somos esposos."— y proclamada esperanza del pueblo, sostenida por su abuelo, afronta la doble presión: en la empresa Lima la lealtad se mide con brutalidad, mientras Felipe se niega a cooperar y queda atrincherado. La familia irrumpe, derriba puertas, humilla y ata a los suyos; los mayores exigen un heredero y cuestionan su fertilidad. "Vamos a casa, a hacer bebés." ¿Cómo resistirá ella la coerción familiar sin perder su voz ni su humanidad?