¿Qué hará Feli cuando un hombre regresa a Lima con un anillo y la propone matrimonio? Él insiste: "Cuando nos casemos, nos los ponemos?" Ella lo rechaza fríamente: "No celebro cumpleaños", y la tensión entre cortesía y rechazo queda palpable. Apodos como "Flacucho" revelan afecto confuso; durante el parto, el dolor y la incertidumbre ("¿Por qué se detuvo de repente? No será que no sirve en eso?") ponen a prueba a quienes la rodean. La voz cínica sobre los hombres de Lima añade presión social. ¿Qué encontrará Feli a continuación?