Iván confronta a Elena tras descubrir que ella tiró sus rosas australianas y regaló sus caros bolsos, además de chocar intencionalmente su Porsche. Iván exige que Elena se case con él para saldar la deuda del auto, recordándole que es un símbolo de su juventud y éxito con otras mujeres. Al negarse ella y amenazar con llamar a la policía, él revela que ya reservó una habitación para concretar el acuerdo, presionando con consecuencias para la familia de Elena, los Solís. La escena termina con una agresiva intervención de otros personajes, elevando el riesgo de conflicto físico inmediato.