Iván llega reclamando el pago de una deuda que un miembro de la familia de Lena debe a su amigo, el Sr. Castaño. Rodrigo, parte de esa familia, intercambia reproches con Iván, pero se mantiene firme ante las amenazas. Iván advierte que nadie en Puerto Azul se atreve a no pagar sus deudas y exige un pago inmediato. La tensión escala cuando Iván sugiere que, si no hay dinero, alguien deberá entregarse como pago. El episodio termina con la familia enfrentando una exigencia extrema que altera aún más la situación.