Mimi anuncia a Iván que quiere divorciarse, lo que provoca una fuerte reacción de él, quien le recuerda que depende de su dinero para el tratamiento de su madre en estado vegetativo y que no tiene un lugar a dónde ir. Mimi revela que ha invertido el dinero que él le ha dado y conseguido ganancias significativas, intentando mostrar independencia. Iván, desconfiado, le pide que lo acompañe a una gala de caridad antes de considerar el divorcio, señalando que no tiene derecho a negociar y que su matrimonio se mantiene en secreto. Mimi se muestra firme, pero sin comprender sus motivos.