Durante una cena organizada por la Asociación de Danza, la bailarina Mía Torres llega pese a ser señalada por otros miembros que la consideran indignada por difundir rumores. Iván y Mimi discuten brevemente sobre la decisión del divorcio y el puesto de principal, que Iván asegura siempre fue de Mimi. La velada parece oficializarse con discursos y agradecimientos, pero el presidente Don Danilo sorprende al anunciar la expulsión de Mía de la Asociación por conducta indebida y difamación. Mía queda prohibida de trabajar en cualquier compañía, dejando su futuro incierto y marcado por rechazo total.