Iván confronta a una bailarina expulsada de la Asociación de Danza por corrupción y difamación. Ella niega haber hecho algo malo y se niega a disculparse, aunque su expulsión amenaza su carrera. Iván le ofrece una última oportunidad: pedir perdón para evitar las consecuencias. La bailarina insiste en que solo quiere terminar su relación con él, mientras otros consideran que su reputación está arruinada. Al final, surge una oferta de la Compañía Berlín que podría cambiar su destino, dejando en el aire si decidirá aceptar y cómo afrontará su futuro profesional y personal.