Carla Serrano descubre que un antiguo espejo de bronce conecta su presente con un hombre llamado Bruno, quien vive en el año 2026. Al principio confundida, Carla confirma que este vínculo temporal podría ser su única oportunidad para cambiar su destino. Bruno se presenta y explica que no es un espíritu ni un demonio, sino una persona de un futuro lejano. Carla, del reino de Estoria, intenta ocultar que se lesionó el pie, pero queda claro que el espejo permite enviar objetos entre ambos tiempos. El episodio termina con una misteriosa entrega a través del espejo que promete alterar la situación de Carla.