Isabel visita a Elsa y revela que está interesada en comprar un fragmento del poema del pino, una obra que Elsa acaba de adquirir y que pasó desapercibida en una subasta previa. Isabel quiere regalarla a su abuelo por su 80 cumpleaños y está dispuesta a pagar cualquier precio. Elsa explica que la obra requiere mantenimiento y que ya la envió a un especialista, por lo que la entrega tardará un poco. La conversación termina con Isabel agradeciendo a Elsa y esta yendo a una cita para revisar su tesis, dejando abierta la negociación del precio y la espera por la restauración.