Luisa es requerida urgentemente para encontrarse con el Sr. Quijas, un hombre importante que ha venido a verla en persona. Mientras la apresuran a prepararse, su apariencia desaliñada y falta de maquillaje saltan a la vista, generando preocupación entre quienes la acompañan. Cuando finalmente se encuentra con el Sr. Quijas, alguien nota que él lleva puesta una pulsera que parece ser un regalo significativo del primer aniversario, lo que revela una conexión personal inesperada. Este descubrimiento cambia el carácter de la reunión y deja en suspense la verdadera naturaleza de su relación.