César llega lesionado al hospital, pero Luna impide que lo atiendan hasta que firme un acuerdo de conciliación para cerrar un asunto legal pendiente. A pesar de la gravedad de la herida, la licencia Gómez y sus acompañantes priorizan el cuidado del perro del esposo de Luna, retrasando la atención médica de César. Luna insiste en que César debe formalizar el acuerdo para evitar futuras apelaciones. El conflicto escala cuando César, herido y presionado, se niega a firmar, generando tensiones mientras Luna toma la decisión de firmar el documento en su lugar, dejando la resolución del problema en suspenso.