César Suárez despierta destrozado al saber que si en tres días no recupera la sensibilidad en su brazo, deberá amputarlo debido a un retraso en la atención médica. A la vez, recibe la noticia de la súbita muerte de su abuela, quien sufrió un shock al ver un video comprometedora. Rafael, su hermano, ha logrado salir libre tras un acuerdo legal, pero las tensiones familiares aumentan por las consecuencias del caso. Antes de morir, la abuela le entrega a César una caja de música, prometiendo que resolverá las injusticias que enfrentaron, dejando a César enfrentando un futuro incierto tanto físico como emocional.