Don Noveno llega inesperadamente a la boda de su hijo Diego con Marta López para descubrir que el nombre de Marta fue confundido por el hotel. Durante la ceremonia, evidencia señales de manipulación: la red y la electricidad del lugar son hackeadas, causando caos y obligando a despedir a los invitados. Don Noveno también confronta a alguien que envió un video amenazante, exigiendo su detención. En medio de la tensión, siente un malestar físico repentino, sugiriendo que lo han atacado con una aguja. El episodio termina con la incertidumbre sobre su estado y la amenaza latente que enfrentan.