Una mujer recibe instrucciones para un nuevo trabajo que consiste en informar al personal sobre las necesidades de un hombre llamado Sr. Solís, con quien cree haberse cruzado antes. Aunque casi confunde al Sr. Solís en un hotel, ella reconoce que tiene un rostro común y duda que él la recuerde. Durante la explicación, aprende que debe comprometerse al menos un año y se le advierte que no puede tener relaciones románticas mientras dure el empleo para evitar distracciones. El episodio termina con la mujer aceptando estas condiciones y enfrentando la prohibición que cambiará su dinámica laboral.