En el día de la transición de trabajos, Luciano busca convertirse en guerrero para asistir a la misma academia que su novia, Cami. Sin embargo, recibe críticas que lo desalientan, sugiriendo que su elección es inútil y que debería ayudar en el negocio familiar. Durante la ceremonia, se explica que la transición se hará mediante un ritual que determina la profesión, pero el examen será peligroso porque involucra enfrentarse a criaturas salvajes reales. Finalmente, Luciano y otros descubren sus nuevas clases, generando incertidumbre sobre sus futuros roles mientras se preparan para el desafío inmediato.