Una mujer rechaza la cercanía de Javier, mostrando tensión y rechazo ante su presencia. Javier llega preocupado tras rumores sobre su estado, intentando hablar sobre su relación y los años distanciados. La mujer se disculpa por la ausencia y su forma de vestir, pero enfrenta una acusación implícita sobre su limpieza o reputación familiar. Javier responde que no aceptarán que alguien así sea la dueña del apellido, dejando claro el conflicto familiar y personal. El episodio finaliza con la incertidumbre sobre si tomarán la decisión de divorciarse tras esta confrontación.