La presidenta del Grupo SK enfrenta la negativa del Grupo Altac a aceptar su oferta, a pesar de la presión por la deuda pendiente. Mientras tanto, la familia Vega invita a Camila López, presidenta del Grupo López, a una cena en representación de la vicepresidente. Camila se muestra decidida a recuperar lo perdido y se entrega a la incierta velada, donde enfrenta tensiones y situaciones complicadas. Paralelamente, Julián Morales, presidente del Grupo Altaco, muestra signos de agotamiento ante el conflicto sin resolverse entre las empresas. El episodio termina con la incertidumbre sobre los acuerdos futuros y la tensión entre los protagonistas.