En este episodio, un niño llamado Bruno es reprendido por molestar un avispero y termina con el rostro hinchado tras la picadura. Una mujer lo amenaza con castigo físico, aunque él suplica que no le peguen más y promete no repetir la acción. La tensión crece cuando Bruno, visiblemente asustado, admite su error y la mujer insiste en disciplinarlo. Mientras tanto, se menciona la preocupación por un chico con la pierna rota, aunque no es central para el conflicto actual. El episodio culmina con la mujer exigiendo control, dejando en suspenso la consecuencia inmediata para Bruno.