Ana provoca a un hombre de carácter frío con su coquetería, sorprendiendo su habitual actitud reservada. La interacción se intensifica cuando él revela su condición de esposo y amenaza con consecuencias si ella insiste. La tensión entre ellos crece y termina con él retirándose, dejando a Ana pensativa. Paralelamente, otro personaje, el director Lima, aparece en una escena casual que insinúa un extraño viaje en el tiempo, añadiendo un misterio inesperado al episodio. La confrontación culmina sin resolver, dejando la duda sobre las verdaderas intenciones de ambos y el impacto del fenómeno temporal.