Una joven llamada Isa es confrontada por un hombre mayor que reclama que ella es su tataranieta y la reprende por subirse a una silla. La situación escala cuando esta familia insiste en que Isa debe mostrar respeto y someterse a su autoridad, mientras otro hombre, Gabo, es acusado de acosarla desde el día anterior, generando tensiones entre ambas partes. A pesar de que el amigo de Gabo intenta excusarse, el conflicto se intensifica con acusaciones y demandas de disculpas hacia el patriarca. El episodio termina con una propuesta inquietante y una invitación ambigua que deja en suspenso la verdadera intención detrás de la familia.