Julia enfrenta la sospecha de un embarazo y las acusaciones de infidelidad hacia Antonio, su marido, con quien lleva mucho tiempo casada. Antonio la insulta y le revela que es estéril, rechazando su reclamo. Paralelamente, Julia debe pagar una cuenta hospitalaria de 42 mil dólares para mantener con vida a su madre, pero Antonio se niega a ayudarla, generando tensión familiar. Desesperada, Julia llama a su padre, quien promete protegerla y cubrir la deuda, además de planear una fiesta para anunciar su regreso. El episodio concluye con la incertidumbre del futuro de Julia y su familia.