En este episodio, una mujer regresa de su cita y comparte con sus trillizos detalles del encuentro, destacando un hombre con un tatuaje de lobo en el brazo. Los niños admiran el tatuaje, aunque les advierten que no pueden hacerse uno. Más tarde, la mujer se topa con un hombre cuya silueta le parece familiar y que podría ser el mismo de la cita. La incertidumbre sobre su identidad genera tensión, apuntando a que pronto tendrá que enfrentarse a esta persona para aclarar quién es realmente.