Marcos recibe la noticia de que ha sido aprobado para suplir a Ricardo en el equipo, con beneficios que incluyen evitar entrenamientos y acceso a técnicas avanzadas. Sin embargo, la rivalidad estalla cuando Valeria, molesta porque Marcos dejó lisiado a Ricardo, lo enfrenta con insultos y rechaza su aceptación en el equipo, subrayando su inferioridad social. Ante la provocación, Marcos golpea en público a Valeria, ganando puntos por su castigo al mal, mientras Valeria alcanza el límite del miedo. El episodio termina con un giro inesperado en la relación entre ellos, donde Marcos acepta ser su padrino, distanciando aún más su vínculo.