En urgencias, Eva presencia cómo su madre sangra profusamente tras reabrirse una herida. Alguien insiste: 'No fue mi intención... lo hice para proteger a tu papá', y Eva pregunta si su mamá morirá y si tendrá un hijo con otro. El equipo alerta que la ruptura es muy grave y que hará falta otra operación; explican que la lesión nunca cicatrizó bien y existe inflamación uterina crónica. Advertido el riesgo de perder la capacidad de tener hijos si la rotura empeora, el profesor Jorge acepta intervenir, pero el estado exacto de Eva y su futuro reproductivo quedan sin respuesta.