Julio Castro enfrenta a una cuadrilla que intenta derribar su casa, la última propiedad ligada a sus padres y clave para encontrar a sus hermanos desaparecidos hace 20 años. Resiste para impedir la demolición, revelando que fue culpa suya enviarlos y que lleva años buscándolos sin éxito. Justo cuando todo parece perdido, llega Victoria, quien se identifica como su hermana, sorprendiendo a Julio y generando una nueva esperanza para la reunificación familiar. El episodio termina con este reencuentro inesperado y la promesa de continuar la búsqueda.