En este episodio, dos niños se enfrentan al miedo de ser separados cuando una mujer decide hacerse cargo del hermano menor. El hermano mayor suplica que no lo abandonen, mostrando su desesperación por mantener la unión familiar. Tras una emotiva súplica, la mujer acepta cuidar al niño. Más adelante, se presentan brevemente varios personajes adultos, incluyendo a Victoria Castro, quien regresa a casa y es recibida como presidenta. El episodio termina dejando en suspenso la conexión entre los niños y los adultos, poniendo en foco la separación y el futuro incierto de los hermanos.