Marcelo, un hombre poderoso, desconfía de Irene, a quien acusan de ser una estafadora, mientras alguien le pide a Irene que salve a su sobrina Helena, atrapada en el agua desde hace media hora. Irene acepta el desafío para limpiar su nombre y rescatar a la niña, lo que provoca una apuesta con Pedro y Ramos sobre quién salvará primero a un niño con vida. La apuesta aumenta hasta 50 millones y una villa, con Ramos igualando y agregando un 10% de sus acciones, lo que intensifica la competencia y deja en suspenso quién logrará el rescate.