Ana sale a comprar vino y se encuentra con una mujer idéntica a ella. La mujer revela ser María Guadalupe Hernández, la hermana gemela de Ana, a quien dieron en adopción al nacer. Sorprendido, un hombre cercano a Ana no sabía de la existencia de esta gemela. María desafía la incredulidad y sugiere investigar la verdad por cuenta propia. El episodio termina con Ana y María enfrentando la realidad de su relación gemelar, desatando preguntas que aún quedan sin respuesta.