En este episodio, María llega a la casa del señor Torres para entregarle un encargo, pero él la confronta acusándola de ser una prostituta vendida por su propia madre, quien además habría vendido a su hija a Torres por dinero. María niega las acusaciones, pero Torres la amenaza con hacerle daño a su hija si no coopera. La situación se intensifica cuando María intenta defenderse y pedir ayuda, pero termina atrapada en un enfrentamiento que deja su destino y el de su hija en peligro inmediato.