Adrián vuelve a evitar confrontar a la mujer llamada Ariana, mientras alguien cercano a él le reprocha haberla presentado y cuestiona su lealtad. Ariana enfrenta presiones por su próximo matrimonio y se resiste a depender de otros, aunque acepta la protección simbólica de un paraguas. En la oficina de admisiones, descubren que Ariana es la campeona nacional, lo que sorprende por su origen humilde, y deciden reclutarla a toda costa. El episodio termina con una confrontación tensa en la consulta de resultados, donde Adrián exige a Ariana una buena nota para sostener las expectativas económicas familiares, dejando la relación y sus motivaciones en suspenso.